domingo 22 de noviembre de 2009

TESOROS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN EL MUSEO DE VALLADOLID

Durante el año 2008 se exhibieron en el Museo de Valladolid dos tesoros enterrados, presumiblemente, en tiempos de la Guerra de la Independencia. Fueron encontrados en los términos de Cabezón de Pîsuerga y Peñafiel, en los años 1963 y 1987 respectivamente. El tesoro de Cabezón reúne 188 joyas de oro y plata, y 73 monedas de oro. El de Peñafiel está formado por 280 monedas de plata. Actualmente pertenecen a las colecciones del museo.




martes 17 de noviembre de 2009

RECORRIDO REVALORIZA LOS ARAPILES




(Castilla y León) CULTURA-ESPECTACULOS

ABC.ES

Arapiles (Salamanca), 17 nov (EFE).- Un recorrido por el sitio histórico de Los Arapiles, en Salamanca, donde se libró la batalla del mismo nombre en 1812, "revaloriza" esta zona tras la actuación del Ayuntamiento de esta localidad salmantina y la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León.
Así lo ha puesto de manifiesto hoy uno de los patronos de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León Antonio Sánchez Puerto en la presentación de esta actuación llevada a cabo con un presupuesto de 142.000 euros coincidiendo con la próxima celebración del bicentenario de la Guerra de la Independencia.
Esta entidad, según ha explicado Sánchez Puerto, ha prestado apoyo técnico, además de aportar 21.685 euros, mientras que el Consistorio de Arapiles ha contribuido con 121.000 euros, fondos procedentes de la iniciativa comunitaria Prodecal.
Las intervenciones en el escenario de la batalla de Los Arapiles, declarado Sitio Histórico y Bien de Interés Cultural en 1994, comenzaron con la instalación de diez atriles explicativos con textos e ilustraciones en puntos claves del recorrido.
Además, se ha colocado un mirador en forma de pentágono panorámico en el Teso de San Miguel y se ha hecho una representación general de la batalla, además de editarse un díptico promocional y creado la web www.sitiohistoricolosarapiles.com.
Asimismo, el proyecto, según el patrono de la Fundación, se ha completado con nueve carteles indicadores de la situación y cuatro paneles informativos de carretera con el objetivo, ha añadido, de "localizar con facilidad el campo de batalla".
A estas iniciativas se suma una maqueta en la que se escenifica la batalla de Los Arapiles, que se libro el 22 de julio de 1812, paso clave en la Guerra de la Independencia española (1808-1814), que se saldó con la derrota de los franceses frente al ejército aliado compuesto por británicos, portugueses, alemanes y españoles.
En este sentido, el historiador Miguel Ángel Martín ha explicado que, aunque la batalla de Waterloo de 1815 fue la victoria más famosa de Lord Wellington, el duque "siempre admitió que su obra maestra desde el punto de vista táctico fue la de Los Arapiles", por lo que "probablemente, sin Los Arapiles no hubiera existido Waterloo, y la historia europea quizá no hubiera sido la misma".
Por último, Antonio Sánchez Puerto ha recordado que la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León integrada por las cajas de ahorro de la región y el Gobierno autonómico ha invertido desde su constitución en 1997 "casi 64 millones de euros en la difusión y conservación del patrimonio".
Esta entidad tiene como objetivos el fomento de la conservación, la restauración y la difusión del patrimonio histórico castellanoleonés. EFE 1010347 npg/jcp

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Desde aquí una felicitación para Miguel Ángel Martín Mas, tu trabajo ya está dando frutos. Enhorabuena amigo

domingo 15 de noviembre de 2009

COMBATE DEL CARPIO - MEDINA DEL CAMPO 23 DE NOVIEMBRE 1809

Relación de la batalla sobre Medina del Campo en 23 de noviembre [de 1809], remitida por el general en gefe del exército de la izquierda duque del Parque = Exmo. Señor =

Después de haber arrojado á los enemigos de Alba de Tormes, según avisé á V. E. con fecha del 19 anterior, determiné marchar sobre Medina del Campo, y establecí mi quartel general en Cantalapiedra el día 22. En Ia noche de este día tuve noticia de que los enemigos se reunían en Medina en número de 1500 á 2000 caballos y de 8 á 10000 infantes con artillería, y que tenían sus avanzadas una legua mas acá; dispuse en consequencia, que saliendo las divisiones en tiempo oportuno de los pueblos en que estaban acantonadas, se reuniese el exército en Carpio a las siete de la mañana del día 23, y mis órdenes se cumplieron con la mayor exactitud, llegando las divisiones al tiempo que los enemigos presentaban una vanguardia de 600 caballos con dos piezas de artillería, formados en escalones media legua de Carpio. Con el objeto de ocultar la mayor parte de mis fuerzas para excitarlos al ataque, coloqué mi vanguardia en el mismo pueblo de Carpio, situado sobre una loma que cortaba la visual de los contrarios; la caballería sobre la izquierda del lugar, oculta en gran parte por él; la tercera división reconcentrada en dos líneas sobre la derecha y tocando al mismo pueblo, la primera y segunda división en segunda línea formada cada una en dos columnas, y la quinta división en reserva. Salieron mis guerrillas de infantería y caballería á inquietar al enemigo para atraerle pero fue en vano, pues solo procuraba alejarlas con el cañón, que no basto para evitar el daño que les hicieron los tiradores, acercándose muchas veces con temeridad. Viendo pues la infinita circunspección del enemigo, y que se descubrían á lo lejos pequeñas columnas de caballería que se mantenían en observación, mandé marchar adelante, y el exército se puso en movimiento á la una del día, pero en un orden tan metódico y tan rigurosamente mantenido por todos los cuerpos, que esta marcha por una llanura hermosa, presentaba el golpe de vista mas agradable para un militar amante de su profesión y sensible á la electricidad que producía en los corazones españoles el considerar el alegre semblante de esta valiente infantería, que, a pesar de un día crudo de invierno y de no haber comido desde el anterior, repetía el favorito grito de viva Fernando Vll, en medio del silvido de la bala del canon enemigo, y manifestaba el ardor con que deseaba llegar a las manos, alternando sus patrióticos vivas con el estruendo de todas las caxas y músicas, y el de la artillería, que jugaba de una y otra parte sin cesar desde que nos pusimos en movimiento.
La vanguardia dirigida por su general el mariscal de campo D. Martín de la Carrera, marchaba en batalla con algunos batallones interpolados en columnas en los claros de la línea: sobre la derecha de esta iba la tercera división del mando del mariscal de campo D. Francisco Ballesteros, parte en batalla y parte en columnas cerradas por escalones: sobre la izquierda el mariscal de campo D. Francisco Xavier Losada, con la primera división de su mando, formada también en columnas cerradas, y la caballería dividida cubriendo las dos alas. Encargué a mi segundo el mariscal de campo D. Gabriel de Mendizábal la dirección inmediata de todas estas tropas; yo me coloqué con todos los ofíciales de mi estado mayor detrás del centro de la vanguardia. La segunda división me seguía en reserva formada en columnas á distancia de 400 pasos, mandada por su general el mariscal de campo Conde de Belveder; y la quinta división baxo las órdenes del brigadier marqués de Castrofuerte, quedó guardando la posición de Carpio que es la única que es la única que hay en aquella llanura.
Luego que conocieron los enemigos nuestra resuelta intención de atacarlos, se empezaron á retirar por escalones, correspondiendo al fuego de nuestra artillería, cuyo acierto segundado por el de la nube de tiradores destacados sobre ellos les causaba mucho daño, obligándolos muchas veces á tomar el trote. Después de haberlos perseguido así por espacio de media legua larga, sin que nuestro orden se alterase en lo mas mínimo, se agregaron á los enemigos unos 1000 caballos que venían á sostenerlos; pero que sin embargo volvieron caras con ellos continuando su retirada, y nosotros nuestra ordenada marcha, hasta que aquellos tomaron posición sobre una loma inmediata a Medina, donde tenían toda su infantería y otra porción fuerte de caballería con 9 piezas, entre las quales 2 de a ocho y 3 obuses. Aquí se trabó un vivo fuego de artillería con bastante acierto por una y otra parte: tuve el gusto de ver que no se desordenaba nuestra bizarra infantería, aunque cayesen en medio de sus columnas las granadas, y vi también reunirse y estrecharse en un momento la cabeza de una columna de la tercera división, desordenada por una bala de canon que se llevó 5 hombres, matando también a su intrépido gefe el coronel D. Juan Drimgeold. La misma serenidad se observaba en toda la línea, y sin embargo de hallarte parte de ella baxo el alcance de la metralla de á 8, ningún soldado se separa ni un momento de su fila. La artillería de estas divisiones servia sus piezas con aquel desembarazo que le es característico en el fuego, y los tiradores de las tres divisiones estaban al mismo tiempo empeñados con los del enemigo.
En este estado entraron de refresco dos regimientos de dragones enemigos, que según se supo después, acababan de llegar á Medina con alguna infantería en su apoyo, y al favor de la misma colina que servía de posición a los suyos, cayeron de improviso sobre nuestra caballería del ala derecha, que cedió el terreno desde luego. Este movimiento retrogado dexó en descubierto a la tercera división; pero estos valientes infantes acreditaron enérgicamente, que podían defenderse sin auxilio de otras armas. Algunos de sus tiradores esparcidos fueron acuchillados, y entre ellos el primer ayudante general de la división D. Salvador Molina que murió gloriosamente; pero una colima de tres regimientos, que por disposición y á presencia de su general, se estaba precisamente desplegando en aquel momento acabó su despliegue quando el enemigo llegaba á las bayonetas, y le recibió con un fuego á quema ropa tan acertado y bien servido, que volvió grupas muy de prisa dexando el frente de esta línea sembrado de hombres y caballos.
Llegó la noche á estorbar que se completase nuestra segura victoria, y cesó el fuego después de muy obscurecido: me mantuve 2 horas sobre el mismo campo de batalla, pero al cabo de ellas me retiré á la posición de Carpio por dar algún alimento y descanso a las tropas; y supe en la misma noche que Ios enemigos habían evacuado á Medina, recelosos del ataque que temieron. En la mañana siguiente envié un fuerte destacamento de caballería á tomar posesión de aquella villa, pero no me trasladé a ella con todo el exército por considerar defectuosa su posición.
Nuestra pérdida total ha consistido, en la infantería, en 6 oficiales muertos y un contuso; 60 muertos, 76 heridos y 12 contusos, de los cuerpos que manifiesta el estado que acompaño núm. 1. La de los enemigos ha sido mucho mayor según los informes recibidos en Medina, y las declaraciones de los prisioneros. La de nuestra caballería ha sido la que se manifiesta por el estado adjunto de esta arma núm. 2., habiendo superada en mucho la que tuvo el enemigo en la misma.
El mariscal de campo O. Martin de la Carrera, general de la vanguardia, elogia el ardor en general de las tropas de su mando, y recomienda a todos los individuos, particularizando a los que sellaron con su sangre su patriotismo; pido por los heridos, viudas, madres y huérfanos de los que murieron en la acción, y elogia el valor y entusiasmo de los individuos de artillería de su mando, á su gefe el teniente coronel D. Joaquín Caamaño, y al capitán D. Josef Miranda.
El mariscal de campo D. Francisco Xavir Losada, general de la primera división, elogia y recomienda á todos los gefes y oficiales, que cumplieron en un todo con sus órdenes, y principalmente, los que mandaban guerrillas, que eran el capitán 1º de Barcelona D. Josef Lorenzo, el teniente de la Corona D. Josef Herrero, el del general D. Juan Granella, el teniente graduado de capitán del de Orense D. Josef Novoa, y el subteniente de Betanzos D. Juan Martínez; diciendo haberse distinguido la artillería de su división, y recomendando á los oficiales de ella, el coronel D. Antonio Roselló, el capitán D. Martin Sarandia, y el subteniente D. Josef Belestá, que con acertados tiros inutilizaron los proyectos del enemigo.
El mariscal de campo D. Francisco Ballesteros, general de la tercera división, elogia mucho el ardor de sus tropas, distinguiéndose los 3 regimientos de Cangas, Candás, Luanco y Villaviciosa, pues en columna cerrada á la bayoneta resistieron el golpe de la caballería; á los 4 regimientos de Navarra, Princesa, Oviedo y Covandonga, y á los individuos de la artillería de su división, que con sus acertad0s fuegos inutilizó con mucha pérdida los proyectos da la caballería enemiga: recomienda particularmente á los individuos de su estado mayor, que son, el teniente coronel D. Fernando Miyares, capitán del real cuerpo de Ingenieros, el teniente de voluntarios de la Corona D. Juan Doz, segundo ayudante general de dicha división, al teniente del mismo real cuerpo D. Luis Corral , ayudante de campo de este general, y pide un grado para dos oficiales por clase de los tres primeros cuerpos.
EI comandante general de artillería D. Josef García Paredes, recomienda en general todos los oficiales é individuos de dicho real cuerpo, que empleados en las divisiones del exército, cumplieron con sus deberes, distinguiéndose con la brillantez y bizarría tan conocida en esta arma.
El brigadier D. Carlos Lemour, comandante general de Ingenieros, manifiesta que los individuos del real cuerpo de zapadores se hallaron siempre a las cabezas de las columnas D. Josef Fuente Pita, al mayor de brigada D. Josef Velarde, y al subteniente D. Miguel Ugarte, todos tres de dicho cuerpo, pues unidos a las guerrillas llevaron varias órdenes a la caballería.
Creo de mi obligación recomendar a V.E. para que lo eleva al conocimiento de S.M. la bizarría con que se portaron, y conocimiento militares que manifestaron en esta acción mi segundo el mariscal de campo D. Gabriel de Mendizabal, y los del mismo grado D. Martín de la Carrera, Don Francisco Ballesteros y D. Francisco Xavier Losada.
Recomiendo asimismo a V.M. a todos los oficiales que elogian los generales, conceptuando a estos y a aquellos muy dignos del premio que tenga a bien S.M. concederles, como igualmente al brigadier D. Josef García Paredes, comandante general de artillería, por las buenas y activas disposiciones que dio para el mejor servicio de su arma durante la acción; al primer ayudante general del cuartel maestre D. Ramon Calvet, coronel de Ingenieros, quien se ha hecho muy acreedor a las bondades de S.M. y a que le tenga presente en los premios que se digne dar a los individuos de este exército, por su incesante trabajo en los continuos reconocimientos, y por los conocimientos militares de que ha dado constantes pruebas, tanto en la colocación del exército en las alturas de Carpio, quanto en las demás posiciones que anteriormente han tomado las tropas de mimando.
El brigadier D. Josef O Donell, mayor general de infanterías, estuvo continuamente recorriendo todas las divisiones y expuesto siempre al mayor riesgo, demostrando mucha serenidad, intrepidez é inteligencia: este distinguido oficial ha merecido que S.M. atienda su mérito según fuere su real agrado.
=Dios guarde á V.E. muchos años. Cuartel general del Bodon 17 de diciembre de 1809=Exmó. Sr.= El duque del Parque Castrillo.=Exmó. Sr. D. Antonio Cornel.
S.M. queda muy satisfecho del valor con que se portó este exército en la acción de Medina, y tendrá presentes á los individuos que recomienda el general en gefe.

En consecuencia de la noticia de la derrota de Ocaña, el ejército de la Izquierda levanta el campamento de El Carpio y se retira hacia Salamanca. Al llegar el 28 á Alba de Tormes será alcanzado por las tropas del General Kellerman, que se había puesto en movimiento desde las inmediaciones de Valladolid, y que había tenido un pequeño choque con la retaguardia española el 26 en el Carpio. Sufriendo los españoles una dura derrota en Alba de Tormes.

En 1815 se concederá una cruz de distinción a las tropas que intervinieron en el combate:

Circular del Ministerio de la Guerra: se concede una cruz de distinción al egército de la izquierda del mando del Teniente General Duque del Parque por la gloriosa acción de Medina del Campo, dada el 23 de Noviembre de 18o9.
Al Teniente General Duque del Parque comunico con esta fecha lo siguiente:
He dado cuenta al Rey nuestro Señor del papel de V. E. de 24 de Junio próximo pasado, en el cual en calidad de General en gefe del egército de la izquierda expone el particular y distinguido mérito que contrajeron las tropas de su mando en la gloriosa acción, conocida por la de Medina del Campo, verificada el 23 de Noviembre de 1809, en cuyo día tuvieron la satisfacción de rechazar, batir y perseguir al egército enemigo en el espacio de las tres leguas que hay desde el Carpió hasta las puertas de la misma villa de Medina, donde se refugió momentáneamente al abrigo de la noche, que obligó á suspender la acción, pero siempre con ventaja del egército español. S. M. ha oido con mucho agracio dicha exposición; y á fin de dar á V. E. y á las tropas de su mando un público testimonio que trasmita á la posteridad la memoria de dicha gloriosa acción, y del aprecio que le merecen, ha venido en conceder á los Generales, Gefes, Oficiales y demás individuos de armas que tuvieron parte activa en ella una medalla de distinción, que, conforme al diseño presentado por V. E., será ovalada en campo blanco con una corona de laurel en su centro, y en el exergo el lema en letras doradas que dice: Medina del Campo, Noviembre 28 de 1809. Al valor; debiendo llevarse pendiente del ojal de la casaca ó chaqueta con cinta blanca, que tendrá á lo largo de ella en sus centros dos listas verdes; pero ninguno podrá usar de esta decoración sin haber obtenido antes el correspondiente diploma, que se expedirá por este Ministerio de la Guerra de mi cargo i habiendo acreditado su derecho ante la Junta de revalidación de empleos y grados militares con arreglo á lo resuelto en orden de S. M. de 29 de Mayo de este año.
De la misma orden lo traslado á V. para su inteligencia y efectos correspondientes. Dios guarde á V. muchos años. Madrid 2 de Julio de 1815.

PANORÁMICA DEL TERRENO ENTRE EL CARPIO Y MEDINA DEL CAMPO. IMAGEN TOMADA DESDE BRAHOJOS DE MEDINA



VISTA DE LAS POSICIONES FRANCESAS AL INICIO DEL COMBATE, TOMADA DESDE LA LOMA EN EL CARPIO DONDE SE SITUA LA VANGUARDIA ESPAÑOLA

VISTA DE LA POSICIÓN QUE OCUPA LA RESERVA ESPAÑOLA, TRAS LA POBLACIÓN DE EL CARPIO

CAMINO HACIA MEDINA

VISTA DE CARPIO DESDE LA POSICIÓN FRANCESA

MEDALLA CONCEDIDA A LAS TROPAS QUE INTERVINIERON EN EL COMBATE

sábado 31 de octubre de 2009

TORQUEMADA - 6 DE JUNIO 1808

El 6 de junio de 1808 el general Lasalle se encamina hacia Valladolid procedente de Burgos. Va al frente de cuatro batallones de infantería, dos escuadrones y ocho piezas de artillería. Al llegar a Torquemada (Palencia), se encuentra el puente bloqueado con empalizadas y toda la población posicionada con la intención de impedir el cruce del Pisuerga. Tras las primeras escaramuzas los españoles se retiran, quedándose unos 30 lugareños protegiendo la retirada. Lo que pasó a continuación ha quedado registrado en un informe elaborado por la Justicia de la villa:

La justicia de Torquemada con fecha de 17 de agosto último, da parte: que con noticia de que los franceses en número de 4 mil hombres se acercaban a dicho pueblo, se pusieron en precipitada fuga 2 mil paisanos de Palencia y de otros lugares inmediatos, los vecinos de Torquemada ejecutaron lo mismo, excepto treinta que por más instancias que les hizo el párroco y la Justicia de lo inútil que era la resistencia la hicieron obstinada, con lo que consiguieron pudiesen marchar muchas gentes que hubieran sido víctimas del furor de los franceses. Entraron estos en el pueblo, mataron a cuantos encontraban, saquearon todas las casas, destruyendo y quemando la iglesia parroquial con robo de todas sus alhajas y vasos sagrados, descuartizaron las imágenes ultrajándolas y la de la Virgen con la muerte de un hombre que se había refugiado en la iglesia. Se llevaron los copones con las sagradas formas, incendiando cuatro ermitas dejándolas enteramente arruinadas. Redujeron a cenizas doscientas ochenta y siete casas, muchos pajares, corrales, rompiendo bodegas, consumiendo y vaciando todo el vino, añadiendo todo género de estragos. No satisfecha su inhumanidad y codicia con tan bárbaros procedimientos, la división del general Merle, que regresaba el 16 del mismo, dio fuego a una casa buena que había quedado ilesa, reduciéndola a cenizas con otras ocho. Extrajeron los vinos y granos que les había quedado. En 10 de agosto último pasaron otras tropas, franquearon las casas que habían habilitado los vecinos, destruyendo los muebles y llevándose los pocos efectos que tenían, talaron las huertas y mieses, dejando uno de los pueblos más acomodados en triste y deplorable situación, sin tener sus vecinos techado en que poder recogerse.

Archivo Histórico Nacional
"Expediente del Consejo de Castilla para la publicación en la Gaceta y el Diario de Madrid de noticias sobre atrocidades cometidas por las tropas francesas en pueblos y ciudades del Reino."
CONSEJOS,5523,EXP.21
Fotografías de Roberto Baeza

General Lasalle








Iglesia de Santa Eulalia









viernes 30 de octubre de 2009

ARMAS ANTIGUAS Y RECUERDOS HISTÓRICOS



Los afortunados que los días 16 o 17 de noviembre estén en París, pueden acercarse a los salones 1-7 del Hotel Drouot. Se encontrarán con una magnífica colección de armas y objetos pertenecientes sobre todo a la época del Consulado y Primer Imperio. Si además tienen dinero, el día 18 pueden adquirir uno de estos maravillosos objetos. Se trata de la venta de una de las mejores colecciones privadas, centradas en la época napoleónica, que existen en la actualidad. Su antiguo propietario era el belga R. Van den Neste.
Para el resto de mortales, entre los que me incluyo, nos podemos conformar con mirar el maravilloso catálogo de la subasta:

http://www.thierrydemaigret.com/flash/index.jsp?id=5331&idCp=90&lng=fr

Hay una opción para poder descargarlo en PDF, lo recomiendo ahora que todavía está disponible el archivo.

domingo 25 de octubre de 2009

EL FUERTE DE SAN ANTOLÍN EN TORDESILLAS

Ayer me llevé una grata sorpresa en Tordesillas: desconocía que se podía subir a la terraza de la iglesia de San Antolín. El templo está formado por dos edificios: la iglesia de ladrillo cuyas naves fueron remodeladas en el siglo XVII y la capilla de los Alderete edificada en las décadas centrales del siglo XVI. Actualmente es un museo que recoge interesantes piezas procedentes de otros templos de Tordesillas. San Antolín fue utilizado como fuerte por los franceses durante la Guerra de la Independencia y tomado por el ejército de Galicia a principios de agosto de 1812. En su parte superior existe una enorme terraza, desde donde se pueden observar las posiciones tomadas por Wellington durante los movimientos previos a la batalla de Arapiles. También, a la derecha, son visibles los campamentos dispuestos por Marmont para vigilar el vado de Pollos. Este privilegiado mirador tuvo que ser usado por el duque de Ragusa y su estado mayor para proyectar la magistral maniobra contra Wellington y que les llevó a ambos a Salamanca. Solo por poder subir a este lugar bien vale la pena pagar los 2 € de la entrada.
VISTA HACIA LAS POSICIONES DEFENSIVAS FRANCESAS DEL VADO DE POLLOS
ESPECTACULAR VISTA DE LAS POSICIONES ALIADAS, LA POBLACIÓN DE RUEDA AL FONDO

EL PUENTE EN 1812 TENÍA UNA TORRE MEDIEVAL. SIENDO FORTIFICADA POR LOS FRANCESES



INTERIOR DEL TEMPLO

Para saber más:
1812 Wellington en Valladolid
2009 Diputación de Valladolid


martes 20 de octubre de 2009

DESCUBIERTOS DOS ENTERRAMIENTOS DE ÉPOCA NAPOLEÓNICA EN EL CASTILLO DE SAGUNTO

Expertos contactan con el Consulado de Francia y mandos superiores del contingente galo en la base de la OTAN para estudiar el descubrimiento

20.10.09 -

MARINA COSTA | SAGUNTO

lasprovincias.es


El castillo de Sagunto ha desenterrado otra página de su historia. El hallazgo de dos enterramientos de época napoleónica, cerca del futuro centro de visitantes, ha abierto una línea de investigación de la que no se tenían pistas hasta la fecha: los primeros restos de un cementerio militar de la Guerra de la Independencia.
Los cuerpos aparecieron a poca profundidad, lo que da a entender que su inhumación se efectuó rápidamente. Uno corresponde a un joven de 19 años. El otro presenta el cráneo partido por la mitad.
Este descubrimiento abre una posibilidad largamente acariciada por los expertos. «Puede tratarse de los enterramientos del asedio de 1811, por lo que en este punto podría haber más de 300 cuerpo enterrados. No podemos dejar de lado uno de los momentos históricos más dramáticos del castillo y es básico seguir analizando este hallazgo», explica el investigador Paco Herráiz.
La gran incógnita es averiguar si se trata de soldados franceses o miembros de la guarnición española. «Los integrantes del ejército de Napoleón llevaban una tablilla identificativa colgada del cuello con muescas sobre los meses de servicio cumplidos pero mientras no se investiguen los enterramientos no encontraremos pistas al respecto. Un botón o una simple hebilla podría ser decisiva a la hora de aclarar datos sobre el origen», subraya.
El historiador militar y experto en la Guerra de la Independencia, José Luis Arcón, detalla que los cuerpos han aparecido cerca de una brecha del castillo «asaltada por los franceses el 28 de septiembre de 1811. Podría tratarse, por tanto, de los españoles muertos rechazando el asalto e incluso de los pocos franceses que lograron acceder pero tendría que ampliarse el perímetro de excavación para obtener más datos».
Por ello, los expertos se han puesto en contacto con el Consulado de Francia en Valencia, mandos superiores del contingente francés en la base de la OTAN en Bétera y la asociación dedicada a los caídos al servicio de Francia Le Souvenir Français para recabar su apoyo e identificar estos restos anónimos que han permanecido en silencio dos siglos.
«Tenemos una oportunidad de oro para añadir esa página a la historia de Sagunto y darla a conocer. Estamos hablando de personas que murieron en el campo de batalla y que han permanecido olvidadas y es el momento de recuperar su historia», sentencia.
Estos restos se localizaron en una zona ajardinada del futuro centro de visitantes, por lo que sería un lugar «perfecto para poner en valor un punto significativo de la compleja existencia de este castillo. Añadiría un nuevo ingrediente más a su visita», aclara el historiador militar.
Según las primeras hipótesis, se descarta que los cuerpos formen parte de algún tipo de fosa común. «Los esqueletos están bien alineados y dispuestos y no acumulados, sin más, como ocurriría en una fosa. Lo que apunta que podría tratarse del cementerio de la guarnición francesa de Sagunto, que defendió el castillo en 1813 durante más de medio año».
El historiador resalta que, dentro de dos años, «conmemoraremos el segundo centenario del asedio del castillo, en el que centenares de valencianos perecieron defendiéndolo contra el ejército imperial francés, cuyo sacrificio en pérdida de vidas fue aún mayor que el nuestro. ¿Qué mejor ocasión para rescatarlos del olvido y rendirles homenaje?».

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Nota: Desconocía que los soldados franceses llevaban una
tablilla identificativa

viernes 16 de octubre de 2009

EL REENCUENTRO CON UN AMIGO

Juntos, durante más de año y medio, recorrimos la provincia de Valladolid y hoy nos hemos reencontrado. Estaba ya perdiendo la esperanza de conseguir algo interesante entre un montón de documentos y legajos, cuando ha aparecido su característica letra. Le localizo en Castrogeriz, a 11 días de conseguir su victoria más decisiva en la Península Ibérica: Vitoria. Como no puede ser de otra manera, dado su carácter, le está haciendo una amonestación a Charles Stuart por el exceso de gasto en la compra de efectos navales y por pagar a la Junta de Suministros en metálico. Termina la carta con su firma: Wellington. Por supuesto se ha venido conmigo a casa, junto a su amigo el general Thomas Graham. Este también está escribiendo a Stuart, pero desde Hernani donde acaba de llegar para tomar el mando del sitio de San Sebastián.
Espero que permanezcan conmigo mucho tiempo. Luego, un día, se irán para reencontrarse con otro amigo y transportarle al año 1813. Como dice mi cuñado: Todo termina volviendo a la calle.




Éstas son algunas de las imágenes que nos han llegado de Wellington, lo más impresionante son los daguerrotivos de 1844 (tan solo ocho años antes de morir). Varios de ellos los he conseguido a través de un portal de subastas.







lunes 5 de octubre de 2009

COLMENAR DE OREJA (MADRID) - RECREACIÓN NAPOLEÓNICA

Ayer en Colmenar de Oreja se recreó el ataque de un convoy francés y el posterior asalto a la guarnición de la población. LLevaba mucho tiempo sin ver una recreación tan entretenida y bien organizada como esta. Dejo aquí una pequeña muestra de lo que se vio:



















martes 29 de septiembre de 2009

EL PASO DEL PUERTO DE GUADARRAMA POR LA GRANDE ARMÉE EN LA NAVIDAD DE 1808

The French Army Crossing the Sierra de Guadarrama
Nicolas Antoine Taunay

Subida al puerto en 1913

Descenso a San Rafael en 1913

La cima del puerto a mediados del XX



El monumento del león en la cima del puerto


En vísperas de la Nochebuena de 1808, Napoleón Bonaparte sale de Madrid en persecución del ejército británico comandado por el general Moore, que se encuentra en territorio leonés. El buen tiempo acompaña la salida de la Grande Armée de la capital, pero según se aproximan a la sierra una tempestad de viento y nieve les envuelve, dificultando el paso del puerto de Guadarrama. En circunstancias normales esta barrera que separa ambas castillas es de fácil acceso. Una carretera ancha, construida en 1749 bajo el reinado de Fernando VI, lleva a la cima del puerto pasando antes por las casas, oficinas, cuadras y almacenes de los empleados del portazgo. Así mismo, quien tenga tiempo puede parar en la capilla a oír misa, los días de precepto. Ya en la cima un león, sobre pedestal, da la bienvenida. Pero para el ejército francés, la subida a este puerto resulta una pesadilla:

Savary, duque de Rovigo:
Inmediatamente ordenó Napoleón al ejército partir el mismo día, y cruzar la cadena montañosa que divide la provincia de Madrid de la de Segovia, a lo largo de Guadarrama, por la carretera de Madrid al palacio y convento de El Escorial. El emperador marchó a la mañana siguiente, el tiempo era muy bueno y el sol nos alegraba hasta el pie de la montaña. El camino estaba cubierto por una inmensa columna de infantería subiendo lentamente la montaña, que es lo suficientemente elevada para que su cumbre mantenga la nieve hasta el mes de junio. Delante de la infantería había un convoy de artillería que retrocedía hacia nosotros, porque el paso se había hecho peligroso por una tormenta de granizo y nieve, acompañada de un violento huracán. El cielo estaba tan oscuro como al anochecer, los paisanos españoles nos decían que estábamos en peligro de quedar sepultados bajo la nieve, un accidente que había a veces ocurrido. Nunca recordaba tanto frío ni cuando estuvimos en Polonia, pero el emperador deseaba que el desfiladero se debía pasar, por el bien de su ejército que fue aumentando en número a los pies de la montaña, y no se había dispuesto provisiones. Les ordenó que le siguieran y se puso a la cabeza de la columna. Se colocó junto a los cazadores de su guardia a través de las filas de la infantería, formando una estrecha columna que ocupaba todo el ancho de la carretera. A continuación ordenó desmontar y se colocó detrás del primer pelotón y les ordenó avanzar. Los cazadores avanzaban a pie de esta manera, mezclados con sus caballos; el grueso cuerpo que formaban protegían de la tormenta a los que les seguían y dejaban una abertura en la nieve, al ser pisoteada, que permitía el paso de la infantería. El pelotón de la cabeza de la columna fue el que más sufrió. El Emperador estaba muy agotado por la marcha, pero era imposible permanecer a caballo. Mientras yo caminaba junto a él, se valió de la ayuda de mi brazo y lo mantuvo sujeto hasta que llegó al pie de la montaña, al otro lado de la sierra de Guadarrama. Tenía intención de pasar la noche en Villacastín, pero se encontró a todo el ejército agotado y el frío tan intenso, que se detuvo en la casa de postas denominada Espinar, que está al pie de la montaña.

Baron De Marbot:
Llegamos al pie del Guadarrama durante la noche y vimos que era un pueblecillo muy pobre donde nos instalamos como pudimos. El frío había traspasado mis vendas y me producía un gran dolor en la herida. Al punto del alba el ejército iba a ponerse en marcha, cuando los batallones de vanguardia que se habían internado en la sierra retrocedieron para advertir al Emperador y al Mariscal que una espantosa tormenta hacía imposible el avance. La nieve cegaba a hombre y caballos, y un impetuosísimo viento acababa de arrojar a muchos de ellos en un precipicio. Otro que no hubiese sido Napoleón se hubiera detenido; pero queriendo dar alcance a los ingleses a toda costa, habló a los soldados y ordenó que los de un mismo pelotón se agarrasen del brazo a fin de no ser llevados por el viento. La caballería echó pie a tierra, debiendo marchar en el mismo orden y, para dar ejemplo, el Emperador formó el Estado Mayor en varios pelotones, colocándose entre Lannes y Duroc, cerca de los cuales nos situamos enlazando nuestros brazos. Después, a la orden dada por el mismo Napoleón, la columna se puso en movimiento ascendiendo por la montaña, a pesar del viento impetuoso que nos rechazaba de la nieve que nos azotaba el rostro y del hielo que nos hacía resbalar a cada paso. Durante las cuatro mortales horas que duró la ascensión yo experimenté crueles sufrimientos. A la mitad de la cuesta, los mariscales y los generales que llevaban botas altas, no pudieron continuar avanzando. Napoleón se hizo subir a un cañón, en el que montó a horcajadas y los mariscales y generales hicieron lo mismo. Nosotros continuamos a pie siguiendo a este grotesco cortijo, y llegamos por fin al convento situado en la cima de la montaña. El emperador se detuvo para reagrupar su ejército, distribuyéndose a las tropas vino y leña que habíamos conseguido encontrar. El frío era intensísimo y toda la gente temblaba. A pesar de lo cual nos pusimos en marca al cabo de algunas horas. El descenso, aunque muy penoso, no lo fue tanto con la subida. A la caída de la tarde llegamos a una pequeña llanura donde se encuentra el hermoso pueblo de San Rafael y varias aldeas que procuraron al ejército víveres, vino y alojamiento.

Capitán Coignet:
El Emperador dejó Madrid con toda su guardia, y vinimos al pie de una montaña escarpada, cubierta de nieve como San Bernardo. Encontramos dificultades indecibles para cruzarla. Justo antes del alcance de este paso terrible, una tormenta de nieve nos alcanzó y casi nos derriba. Tuvimos que agarrarnos unos a otros porque no podíamos ver a un paso delante nuestro. Era necesario tener un Emperador como el nuestro para poder avanzar y ser capaz de oponerse a la tempestad. Dormimos al pie de esta montaña, que costó mucho a nuestra artillería el poder cruzarla, y luego descender al llano donde unos pueblos miserables nos esperaban, desvastados por el ejército inglés.

Sin embargo para Napoleón Bonaparte todo se resume:
Napoleón a Jose I
Hermano, he pasado el Guadarrama con una partida de mi guardia y con un tiempo bastante desagradable.